
Hacia la creación de una cultura de prevención
Como un “rotundo éxito” calificaron el simulacro de desalojo en caso de sismo que se llevó a cabo en este jueves en el edificio central del rectorado de la Universidad de Los Andes (ULA) y en la Facultad de Odontología, el cual a juicio de León Morillo, representante del Departamento de Higiene y Seguridad Ocupacional ante el Rectorado de la ULA y uno de los organizadores de la actividad, superó las expectativas que se tenían sobre la misma.
Por su parte José Guerrero, Capitán de los Bomberos Universitarios, afirmó que los resultados eran aceptables considerando que se trataba de la primera vez que se realiza un actividad de este tipo en el Rectorado, “podemos evaluar de manera muy general que el comportamiento del personal Administrativo, Técnico y Obrero que se entrenó para esta actividad fue correcto”, expresó Guerrero, destacando la necesidad de mantener la constancia en el entrenamiento y la preparación con actividades de este tipo.
No obstante, el Capitán de los Bomberos Universitarios reconoció que aun se presenta como una debilidad la dificultad para inculcar en toda la comunidad una conducta de autoprotección, aunque resaltó que cambiar eso es precisamente el trabajo de los bomberos y todos los organismos de prevención, reconociendo que existe una buena voluntad en la mayoría de las dependencias universitarias para prepararse ante una eventual catástrofe. Frank Quintero es médico, él participó en el simulacro de desalojo como apoyo de los Bomberos Universitarios y en conjunto con la Cruz Roja, a su juicio la actividad fue todo un éxito aun con todas las limitantes que su pudieron presentar.
Esta actividad fue organizada desde la Coordinación del Rectorado, la cual se encuentra bajo la dirección de Jesús Calderón, quien expresó su satisfacción por la culminación de esta actividad, la cual es el resultado de varios meses de trabajo y preparación, según explicó. Asimismo, Calderón agradeció a todas las personas que participaron en la planificación, destacando la labor de León Morillo, representante del Departamento de Higiene y Seguridad Ocupacional ante el Rectorado y el equipo que él dirige.
El Coordinador del Rectorado informó que en la actividad participaron los Bomberos de Mérida, la Cruz Roja, Impradem, Policía Vial y Policía del Estado Mérida, cuya colaboración permitió que el simulacro se llevara a cabo de manera satisfactoria, “hemos integrado esfuerzos con los organismos del Estado, esto permitirá que ante cualquier catástrofe la universidad se pueda integrar en las labores de ayuda pues ya se han creado los vínculos”.
Finalmente, Calderón explicó que esta es la primera de una serie de actividades que se extenderán por las otras dependencias de la universidad, con el objetivo de crear lo que han denominado como “cultura de prevención” y dar cumplimiento de esta manera a lo establecido en la Ley Orgánica de Prevención, Condiciones y Medio Ambiente de Trabajo (Lopcymat).






