
El funcionamiento del comedor universitario vuelve a la palestra de la discusión bajo el riesgo de cierre. La razón es la falta de recursos que aún no llegan a la administración de la Universidad de Los Andes para sufragar el gasto en insumos alimentarios.
En este sentido, los técnicos de la Dirección de Presupuestos plantearon, una vez más, ante el Consejo Universitario, las proyecciones sobre el déficit presupuestario para los gastos de alimentos que se sirven a los estudiantes.
La solicitud más viable, fue el traslado temporal de 3 mil 500 millones de bolívares desde la partida de Serbiula para cubrir el gasto del comedor universitario durante los meses de septiembre, octubre y noviembre.
“Si en septiembre no llega el dinero y los 15 mil estudiantes se quedan sin comida, pues simplemente no habrá posibilidades de ver actividades académicas en las aulas”, dijo el vicerrector administrativo, Manuel Aranguren, ante los consejeros, luego de escuchar al equipo expositor.
La mayoría de la membresía del CU, aportó su voto para aprobar, lo que sería ya, un séptimo traspaso de una partida a la del comedor universitario. Una vez recibido el auxilio financiero se repondrán los recursos a las partidas afectadas.



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